miércoles, 29 de mayo de 2013

Reportaje: Autismo, ese gran desconocido

Cuando se habla de un trastorno como es el autismo, la mayor parte de las personas lo asocian a un problema que presenta un pequeño porcentaje de la población, y que, de forma errónea, se relaciona con alguien que no quiere, o más bien, no sabe salir de ‘su propio mundo’. No se puede saber la complejidad de este conjunto de trastornos, hasta que uno no lo vive de cerca.

No obstante, ¿Qué es realmente el autismo, o Trastorno del Espectro Autista (TEA), según la actual denominación médica? No es una enfermedad, pero tampoco es un problema transitorio. Su diagnóstico puede ser muy sencillo, o realmente complicado. Desde el punto de vista médico y pedagógico, es un trastorno muy variable en el desarrollo normal de los niños, y que empieza a darse antes de llegar a los tres años de edad. Presenta unas características muy visibles, como son la afectación en la comunicación –verbal o no verbal- , movimientos repetitivos, resistencia a cambios en su rutina diaria, así como una pérdida –parcial o total- del vocabulario. Un problema que requiere de mucho tiempo y reflexión para adaptarse a la situación y que, en ocasiones, cuesta mucho aceptar.

Un trastorno que se encuentra ligado a una física y química anormales en el cerebro, y a pesar de los avances producidos en esta materia en los últimos años, aún se desconocen las causas exactas por las que se da este trastorno.

Según las estadísticas ofrecidas el pasado día 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, en nuestro país hasta la década de los años noventa, a este trastorno se le atribuía una prevalencia de 5 por cada 10.000 nacimientos y se le calificaba de forma errónea como enfermedad rara. A partir de dicha década, el número de casos ha incrementado, alcanzando la cifra de 6 por cada 1000 niños, en diferentes grados de discapacidad; se estima, por lo tanto, que en España podría haber alrededor de 250.000 casos.

Hace casi 24 años, Milagros tuvo a Manuel, su segundo hijo, cinco años después de tener a su primera hija. Un caso digno de mencionar, un ejemplo de lucha de casi toda una vida, pero de gran satisfacción al mismo tiempo. Manuel nació con un peso normal, con una buena salud general. Su desarrollo fue como el de un niño normal hasta que cumplió los 3 años: Manolo, su padre, me comenta un detalle de interés: “Me percaté de que mi hijo, con dos años de edad, aún no sabía decir palabras tan simple como “papá”; sin embargo, por entonces, ni él ni su esposa dieron demasiada importancia a este aspecto, pensaban que su hijo simplemente tardaba un poco más en aprender a hablar.

Manuel cumplió tres años de edad. Este niño tan lleno de energía –nunca dejaba de correr por los pasillos de su casa- seguía sin tener un vocabulario que le permitiera comunicarse de manera sencilla con sus progenitores. Sus únicas palabras eran “papá”, “mamá”, “casa” y “agua”. Todo lo que quería comunicar lo expresaba a través de gestos, golpes, e incluso gritos. El pedagogo del colegio Profesor Tierno Galván –al cual iban los dos hijos del matrimonio- les aconsejaron contactar con un pediatra, y un poco más tarde, con un psiquiatra infantil.

Tuvieron que transcurrir al menos tres años más hasta que Milagros y Manolo recibieron la noticia de que el pequeño Manuel presentaba el Trastorno del Espectro Autista (TEA). En palabras textuales de Milagros: “Al recibir aquella noticia, recordamos a nuestro hijo con poquito más de dos años, que solo era capaz de decir dos palabras, y que no dimos suficiente relevancia a ese hecho.” La doctora Basauli, psiquiatra infanto-juvenil del Hospital Clínico de Valladolid, veía como normal ese sentimiento de culpabilidad que experimentaban los padres cuyos hijos estaban diagnosticados de este trastorno –que no enfermedad-.

Tanto el entorno del colegio como el de la psiquiatra coincidieron en una recomendación para los padres: la Asociación Autismo de Valladolid. Una asociación sin ánimo de lucro, con gran utilidad pública, que cuenta con numerosos cuidadores y pedagogos expertos en terapias para autistas, y otros trastornos, como el Trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad (TDAH). Esta asociación, que comenzó a funcionar en 1981, cuenta actualmente con servicios como el Taller Ocupacional “Alfahar” (actualmente centro de día), y el hogar-residencia “Hamelin”.

En el momento en que Manuel contaba ya con doce años de edad, los rasgos propios de este trastorno –mencionados al comienzo de este reportaje- empezaron a ser más visibles. Su crecimiento era como el de una persona normal, su alimentación era bastante buena –sus padres en ese sentido no ponen queja alguna- y en el centro de educación especial le fomentaban la práctica de ejercicio físico para que sacara toda su energía. Sin embargo, pequeños detalles o manías que antes aparecían en el niño de forma aislada, a partir de entonces comenzaron a ser muy repetitivos. Muchos de estos hábitos incluso le podían hacer daño físico a él mismo o a su familia.

Manuel presenta lo que la mayor parte de los psicólogos y psiquiatras consideran un nivel severo del trastorno del espectro autista. Se comunica con sus padres y su hermana mayor con palabras sueltas –comprende frases largas pero sencillas, aunque él no tenga la capacidad de formar una frase completa-; realiza movimientos muy repetitivos con las manos, “y hace dos años, en una ocasión, debido a estos movimientos que hace, se rompió el dedo pulgar de la mano derecha”, afirma su hermana Patricia.

Un hecho que, tanto Manuel como el resto de su familia siguen sin llevar muy bien es la rutina. Los especialistas advierten de que es necesario tener mucho cuidado si hay que alterar la rutina en la vida del afectado; son muy resistentes a los cambios y reaccionan de muchas maneras, desde gritos, llantos, hasta hacer daño a quien le cuida. Un hecho como el de llevar al chico al médico supone un cambio en esa rutina, y es necesario intentar que apenas lo perciba.

Milagros lleva a su hijo al centro de día, de lunes a sábado. En el centro, realiza actividades como manualidades, y otras que le permiten hacer ejercicio físico, y al mismo tiempo, relacionarse con la gente que conforma el equipo pedagógico. En verano, la asociación organiza excursiones o viajes de una duración media de 10 días, con dos objetivos primordiales: que los afectados cambien de aires –traten de dejar la rutina aparte- y sobre todo, que las familias que dedican gran parte del tiempo a cuidarles, puedan descansar. “Admito que echo mucho en falta a mi niño cuando lo llevan a excursiones de tantos días, pero los padres también necesitamos desconectar cada cierto tiempo de este ritmo de vida”.

A sabiendas de que el cuidado y la atención de una persona que padece este trastorno requiere desde unas horas, hasta las 24 horas del día –por familia y especialistas-, los padres y la hermana coinciden en que es “algo que produce gran satisfacción a pesar de las dificultades y el enorme esfuerzo que conlleva”, y “una experiencia muy enriquecedora, y que hace aprender muchas cosas de la vida”, según Celia, una de las monitoras que van a acompañar al grupo de Manuel en su próximo viaje.

domingo, 9 de diciembre de 2012

La primavera (Der Spring), por Bertolt Brecht

Llega la primavera.
El juego de los sexos se renueva
Los amantes se encuentran.
Ya la mano envolvente del amado
Estremece lenta el pecho de la muchacha.
Su mirada huidiza lo seduce.

Bajo nueva luz
Se muestran a los amantes el campo en primavera.
Allá en lo alto se ven las primeras
Bandadas de pájaros.
El aire ya es cálido.
Los días se alargan y
perdura la luminosidad de los prados.

Sin mesura crecen los árboles y la hierba
En primavera.
No cesan en su feracidad
El bosque, los prados, los campos.
Y la tierra alumbra lo nuevo
Sin previsión.


Bertolt Brecht (1898-1956)

martes, 2 de octubre de 2012

Desde la oscuridad



Una vez, hace muchos años, me contaron que la maldad y la bondad absoluta no existen: simplemente, sus respectivas fuerzas se encontraban equilibrada en una hipotética balanza; sin embargo, cuando un hecho trágico nos toca en lo más profundo de nuestro corazón, este equilibrio se rompe tan rápidamente que ni el ojo humano es capaz de percibirlo.

Así comienza esta historia, que cuento desde lo más profundo de la tierra en la cual me sepultaron:
La ciudad se encuentra sumida en la más absoluta oscuridad y caos, a cada paso que uno daba por sus húmedas y adoquinadas calles, hasta los huesos se congelaban. Camino a ritmo ligero por una de las calles principales, abriéndome paso entre la espesa niebla que se ha apoderado en un visto y no visto de esta pequeña ciudad. Dejando de lado el ensordecedor ruido que producía con cada uno de mis pasos, escuchaba con vaga atención el lamento roto de un hombre recibiendo un tiro en la espalda, a sangre fría. Si, un disparo a sangre fría, que desgraciadamente no podré sacar de mi cabeza tan fácilmente. Trato de darme por aludido desde el momento en que he visto ese horrible panorama ante mis ojos, mas no puedo. Miles de recuerdos me vienen de golpe a la memoria. En mi camino hacia mi casa, a las afueras de la ciudad, hacia intentos en vano de reorganizar todos y cada uno de estos malos malísimos recuerdos que tanta angustia, dolor y desesperación traían a mi vida, hasta que, a consecuencia de encontrarme ensimismado, encerrado en mi propio mundo, choco contra una persona de enorme tamaño. Una sensación entre miedo y confusión se apodera rápidamente de mí: solo podía ver la silueta que este hombre dejaba justo delante de mí, lo cual me impedía por completo ver su rostro. Esta rara sensación que sentía corriendo por mis venas fue la que me hizo huir, aunque en vano. Aquel extraño hombre que había recibido un disparo en una de las tabernas abandonadas de la ciudad me estaba persiguiendo a cada sitio al que iba. Sus pasos, más fuertes aún que los míos, me hacían recordar aquel lamento que ahora mismo hace eco en mi cabeza, y que no puedo quitármelo de encima.




En un intento de dejar de lado por una vez mi evidente cobardía, me decidí a darme la vuelta, aprovechando a que me encontraba en una calle con algo más de luz y de personas. Pude observar un rostro que en definitiva, me seria imposible de olvidar. Un rostro que reconocí en el momento. El rostro de Kahlé Bohr, jefe de una de las razas más antiguas pero más desconocidas, los Jhula, curtido por las arrugas propias de la edad y los excesos con el alcohol, unos 45 años de edad, pelo negro azabache, patillas canosas y cerca de dos metros de estatura, lo suficiente para hacerme ver que, aunque pasaran muchos años de la pérdida de mi padre, pérdida que deseaba vengar costara lo que costara, esas caras no se olvidan jamás. El enorme individuo me estuvo mirando de arriba abajo durante cerca de quince largos y tediosos minutos, en los que yo no movía ni un palmo de mi piel, ni tan siquiera temblaba a causa del frío invernal del momento. Al fin, este hombre que, de una forma muy extraña, su cara me resultaba familiar, empezó a hablar: “Piensas que no me conoces, pero estás equivocado. Sabes demasiado acerca de mí”. Al oír esas palabras de su profunda voz nasal, mi mente se quedó en blanco, haciendo que yo fuera incapaz de pronunciar una sola palabra. Hasta el momento en que dijo, con un tono con mezcla de desesperación y venganza “La saña y el maltrato que los de tu estirpe tienen hacia los seres de mi raza no dejan de asombrarme. Tu estirpe es la causa de todos mis problemas.”

Esas palabras que salieron de esa voz tan profunda pero a la vez intimidante, me hicieron recordar otras palabras que mi padre, antes de ser asesinado, me dijo que guardase con mucho recelo. “Desde hace tres siglos, esta humilde familia viene siendo conspirada por una raza sobrehumana, que busca apoderarse de lo que siempre hemos sido”. Un pacto que desde hacia tres siglos se tenia que salvaguardar a toda costa, por el bien de nuestra estirpe.


-¡Miserable! ¡¿Qué quieres de mí?!
-¡Has roto un pacto que se lleva conservando muchos siglos, y eso no puedo consentirlo!
- ¡No es cierto! Ni siquiera eres conocedor de dicho pacto. Ese motivo fue el que te decidió acabar de la forma más vil y sangrienta posible con la vida de mi padre cuando yo tenía 16 años.
- Un pacto que tú mismo rompiste el día antes de la muerte de tu padre
- De quien tú mismo, cosa del diablo, te encargaste de hacerlo pedazos cuán animal.
- ¡Ya habéis castigado demasiado tú y tu familia a mi raza! Por ese motivo somos solo 10 individuos, y por eso también sacrificamos a nuestro Dios a aquellos que en algún momento de nuestra vida nos hicieron daño.

Cuando Bohr terminó de hablar, me impidió decir una sola palabra mediante una patada que me asestó en el estomago. El dolor físico que sentía a raíz de esta agresión se mezcló con el dolor mismo que me provocaba el hecho de recordar el asesinato por parte del jefe supremo de los Jhula a mi padre, mi mentor, y la vergüenza ajena que sentía hacia los cuerpos de la policía federal de la ciudad, que se quedaban en sus respectivos vehículos patrulla mirando como pasa el tiempo, sin percatarse para nada de lo que acontecía en esos momentos en una de las calles más céntricas de esta pequeña ciudad, dominada por el vandalismo, la corrupción, los continuos ajustes de cuentas entre bandas, y las drogas. En el momento en que me estuve asegurando de que Bohr iba a dejarme en paz ya de una vez, se me adelantó, sabiendo él que yo trataba de huir de él a toda costa, con lo que su táctica intimidatoria fue la de amenazarme con una navaja a menos de un centímetro de la piel de mi cuello.


-¡A mi no me provoques, objeto del diablo!
-¿Sabe Dios de qué parte de este enorme universo que nos rodea saliste? Tu raza abandonó un planeta en el que todo el mundo era feliz hasta que alguien espió a mi humilde y honrada familia, y os habló de este pacto que llevas codiciando toda tu vida, y por la que eres capaz de dar tu propia vida. Y si quieres saber más, el resto de los miembros de tu raza no creen en dicho pacto, porque ¡NO EXISTE!

En efecto, Bohr era un ser misterioso, a la vez que especial. Su raza tenía sus propios dioses, y creían en la idea de que la vida de uno mismo, en si no tenia ningún valor, si no es por una causa que estuviera lo suficientemente bien justificada como para demostrar que la vida de uno mismo valía en oro, y una de esas causas era el creer con fervor en un pacto que, aunque no se demostraba su veracidad, les podía dar la felicidad y la vida eternas.

- ¡Tú, ser engendrado desde lo más profundo del abismo! ¡No oses decirme una sola mentira o provocarme! O de lo contrario, pagarás muy caro las consecuencias que tiene el mentir a un superior. ¡¿Te ha quedado claro, sabandija?!

Este horrible personaje hizo daño a lo más profundo de mí ser, incluidos daños físicos, como un profundo corte en la nuca con su navaja, y una costilla rota por la patada que me fue propinada en el estomago. Por momentos, me venia a la cabeza la idea de que, al tener mi boquita cerrada con cremallera, aquel ser monstruoso me dejaría vivir en paz, y olvidar este acontecimiento. Pero estaba muy equivocado, por desgracia.

- Un momento, joven. Necesito que me enseñes algo.

Al darme la vuelta, me encontré a Bohr empuñando una pistola delante de mi rostro, y con el dedo índice de su enorme mano izquierda preparado para apretar el gatillo. Oh, si, ahora maldigo con todas mis fuerzas el momento en que, de forma insconciente, reconocí ese horrible y malicioso rostro, y ahora justo es cuando temo por mi propia vida. Me sentía solo entre tantas personas.

- ¿Me dejas que te cuente algo que me enseñó la persona a la que tú asesinaste hace 20 años? Mi padre me dio un don consistente en que mi cerebro, cuando me relacionase con cualquier persona, solo funcionaria cuando dijera la verdad en todo momento. Y el decir la verdad en todo momento me ha convertido en lo que soy hoy en día, es decir, una persona honrada, y con muchas amistades en esta pequeña ciudad en la que me he criado toda mi vida. – Palabras que pronunciaba en un intento de no romper a llorar ante una criatura con sed de venganza, sin sentimiento alguno.- Por ello, solamente pido: ¡créeme, por todos los dioses! ¡Créeme que no miento!
- ¡Mientes una y otra vez con cada palabra que pronuncias! ¡Puedo verlo con mis propios ojos! ¡Ese es el principal defecto que tiene la raza humana desde el principio de los tiempos: mienten para hacerse ver entre los demás, y para extinguir razas que no son las suyas! Ya no te voy a consentir una mentira más. Estás acabado, Gary Bolton.

Un disparo en la cabeza fue lo que puso fin a mis poco más de 36 años de vida en la faz de la tierra. Treinta y seis años llenos de sufrimiento, y llenos de sed de venganza que nunca pude consumar, ya que alguien los consumó por mí. Ésta es la miserable y trágica historia de Gary Bolton, éste hombre que habla desde lo más profundo de la tierra en la cual su tumba se encuentra enterrada, junto a la tumba de mi difunto padre y a la de mi madre, a la que en vida no llegué a conocer.

martes, 11 de septiembre de 2012

Corazón de hielo

Varias veces me he despertado, sobresaltada y bañada en sudor, por la misma pesadilla, esa oscura y al mismo tiempo rara pesadilla, que todas las noches, cuando duermo, asalta mi mente, y al despertar, ya no la recuerdo.

Vuelvo a cerrar los ojos: me limito a palpar y tantear con mis propias manos las frías sábanas. Quiero cerciorarme de que cuento con su presencia, y que esto se haya quedado simplemente en eso, en una pesadilla como tantas.




Abro los ojos, dispuesta a comenzar un nuevo día: todo lo que hay a mi alrededor, mi ropa, cuadros, muebles...todo se encuentra tal y como lo dejé el día anterior, nada había cambiado. Como todas las mañanas, miro de corrido por la ventana, pero un pequeño detalle hizo que me quedase más tiempo del normal mirando. Entonces lo vi: tuve el presentimiento de que él formaba parte de esa pesadilla que todas las noches me desvelaba; ese hombre de apariencia frágil, de mirada gris, aparentemente perdida pero siempre fija en un mismo punto. Traté de gritar, pero era incapaz de escuchar mi propia voz. Quiero huir, quiero correr, es imposible. Es como si una fuerza proveniente de aquel ser se hubiera apoderado de mí, para no moverme de aquel dormitorio de color blanco inmaculado. Un color blanco que antes me encantaba, pero ahora se ha convertido en mi enemigo, me está cegando. Hombre de ojos y corazón de témpano, ¿Eres dueño de todas mis pesadillas?

sábado, 1 de septiembre de 2012

Recogida de firmas: NO a los sueldos desorbitados y prebendas de la clase política española

Para:Congreso de los Diputados, Presidente Del Gobierno y Todos los Medios de Comunicación de España

Ante los excesivos abusos en cuanto a los abultados sueldos y prebendas de la clase política española, en total discordancia con la realidad de la situación del país,

los abajo firmantes EXIGEN a dicho colectivo político lo siguiente:

1º.- publiquen todos los representantes políticos, ocupen el puesto o puestos que ocupen, sus declaraciones de la renta del año 2009 (ya que no llegamos a la Renta de 2010) en todos los medios de comunicación de este país.

2º.- expliquen en los medios de comunicación mediante un escrito, cuál es el razonamiento por el cual ellos (los políticos) con solo 7 años de trabajo en sus cargos, pueden cobrar la máxima pensión, mientras que un ciudadano normal tiene que cotizar 35 años para percibir una jubilación ridícula (si es que en el futuro hay dinero suficiente para todos). También exigimos una explicación a las pensiones millonarias para los ex altos cargos, pudiéndolo además compatibilizar con otros trabajos también millonarios.

3º.- expliquen en los medios de comunicación, por qué el salario mínimo de un trabajador es de 624 €/mes y el de un diputado de 2.813,87 €/mes, pudiendo llegar, con varios complementos , gastos de representación, gastos de libre disposición, indemnización por alojamiento y manutención, tarjeta anual para taxis, aviones y trenes, y otras prebendas, a casi 14.000 €/mes, ausentándose cuando les venga en gana.

Aparte de las exigencias requeridas, al mismo tiempo les informamos de que:

ante la mala situación económica de nuestro país, los múltiples agravios, la vergüenza política que estamos sufriendo y carestía en la calidad de vida generalizada que han provocado ustedes en connivencia con los bancos y grandes empresas,

los españoles hemos decidido movilizarnos para recoger firmas, haciendo valer nuestro derecho, para promover un REFERÉNDUM Y OTRAS FORMAS DE QUEJA LEGALES recogidos en la Constitución Española, para regular sus atribuciones salariales y quitar tantas prebendas deshonrosas e inmorales.

Así mismo, se piensa crear una plataforma ciudadana para que vele por los intereses de los españoles y por una buena praxis política, informando y denunciando cualquier actividad que esté fuera de su competencia o tenga mal uso. Si a nosotros nos exigen apretarnos el cinturón, les vamos a obligar a que hagan lo mismo.

Éste es el enlace que permite firmar contra esta barbarie que esta haciendo este gobierno de cínicos y saboteadores de sanidad y educación:

http://www.peticionpublica.es/?pi=P2011N5259

Además, aquí dejo otro enlace en el cual se puede ver la explicación de lo que realmente cobran los políticos

http://noalossueldosdelospoliticos.blogspot.com/

lunes, 13 de agosto de 2012

eternidad

Yo no puedo ver y tú lo sabes todo.
Aun así, mi vida no será en vano,
porque sé que volveremos a encontrarnos
en alguna divina eternidad.

Oscar Wilde

viernes, 13 de julio de 2012

Ziel (destino)

¿A qué saben esas lágrimas que no dejan de rodar por tu rostro?
¿A qué huele el miedo a enfrentarse al destino propio?
¿Es posible ver los milagros que están a punto de acontecer?
Quiero probar el sabor de un beso, tras años de recibir duros golpes. Quiero borrar de mi memoria el rostro de la desgracia, aquel que irradia tristeza y muestra una oscura mirada de infelicidad y hostilidad.

martes, 3 de julio de 2012

Cura contra el cáncer BLOQUEADA. Necesitamos vuestra ayuda para difundirlo.




Hemos visto una noticia por internet que nos ha impactado bastante. Queremos y necesitamos que se difunda para que llegue a oídos de todo el mundo, solo necesitamos dos minutitos de vuestro tiempo...

Se ha encontrado una cura efectiva para el cáncer, el único problema es que LAS FARMACÉUTICAS NO QUIEREN DESTAPARLO. No quieren destaparlo porque no les conviene: se trata de una cura muy barata comparada con las curas que hay ahora. Hay que destapar esto y conseguir de alguna manera que la gente nos escuche y se ponga a la venta tal fármaco. Es importante que se difunda porque las personas que padecen esta grave enfermedad lo necesitan y, quién sabe? Tú o los tuyos podríais necesitarlo algún día...

Todos sabemos que las redes sociales son un buen medio para difundir todo tipo de cosas, espero que esta noticia tan impactante recorra todo lo que pueda y se ponga en conocimiento de todos.

Aquí os adjuntamos una noticia y un enlace donde se explica todo muy bien:

“Investigadores de la Universidad de Alberta han logrado curar el cáncer utilizando un medicamento llamado "dicloroacetato", sin embargo, como esta sustancia no requiere patente y es barata a comparación con los medicamentos usados para combatir el cáncer por las grandes farmacéuticas está investigación no ha recibido mucho apoyo ni está haciendo eco en los medios, bloqueada quizas por las mismas farmacéuticas está investigación no ha recibido mucho apoyo ni está haciendo eco en los medios, bloqueada quizas por las mismas farmacéuticas, las cuales durante los últimos años se han dedicado al estudio de medios que cronifican la enfermedad alargando el tiempo de tratamiento del paciente con fines económicos.

Los científicos canadienses probaron el dicloroacetato en células humanas (en probetas) y notaron que mata las células de cáncer en los pulmones, en el cerebro y en el pecho, dejando solamente las células sanas.

El dicloroacetato detona una acción en la mitocondria para que esta acabe de forma natural con el cáncer en las células (tradicionalmente se enfoca en la glucólisis para combatirlo).

A pesar de todo esto, los investigadores están preocupados ante la pasividad de las industrias farmacéuticas frente a su descubrimiento, y el problema que esto supone de cara a la financiación de pruebas clínicas y su posterior comercialización”.

“El Dr. Evangelos Michelakis, profesor de la Universidad de Alberta, probó el dicloroacetato en células humanas y notaron que mata las células de cáncer en los pulmones, en el cerebro y en el pecho, dejando solamente las células sanas. En ratas con severos tumores sus células se encogieron al ser alimentadas con agua con esta sustancia (...)”

www.vanguardia.com.mx/cura_del_cancer:_%C2%BFbloqueada_por_l…

Si alguien tiene más información o encuentra alguna página web interesante respecto a este tema, puede enviármela con un privado y lo adjuntaré.
Aquí adjunto lo que me ha llegado hasta ahora.

// RECOGIDA DE FIRMAS

http://www.vanguardia.com.mx/cura_del_cancer:_%C2%BFbloqueada_por_las_farmaceut%20icas?_%28entrevista_con_el_dr._michelakis%29-731485.html

// MAS INFORMACIÓN

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2007/03/30/oncologia/1175271080.html

http://www.dicloroacetato.info

Gracias por vuestro tiempo y vuestra ayuda, todos juntos podremos hacerlo posible.

sábado, 19 de mayo de 2012

Venenoso amor

Querido y fiel diario,

El día de hoy, qué decir, no ha diferido mucho de los días anteriores. ¡Oh, mentira! Hoy lo volví a ver. Sí, a ese mismo hombre, al que hace años, vi por última vez, en aquel enorme faro que iluminaba el oscuro océano. Aquel enigmático hombre, con aquel impecable e impoluto traje negro, de mirada azul y ausente. Quién sabe de su vida, quién puede ser la persona que conoce sus pensamientos.



Desde la pequeña ventana por la que siempre contemplo el horizonte, una vez más vuelvo a reconocerlo, ahí está él: igual que hace catorce años, sentado junto a la fuente,tan misterioso con su negro sombrero de copa, siempre acompañado de su libreta marrón y su pluma. No puedo ver con claridad qué escribe, qué ideas, qué poema está rubricando con tanta delicadeza. Una lágrima brota de su pálido rostro, cuyas primeras arrugas son testigos del paso del tiempo, la tristeza y, con toda probabilidad, la desesperación. Una lágrima tras otra va cayendo en las hojas de tono sepia de su libreta: al momento, abatido, arranca de un tirón aquella página que yo misma conservo, y que al mismo tiempo, me da pistas para saber quién es aquel enigmático y abatido hombre, del cual creo, más bien estoy segura, que me enamoré hace ya catorce años. Un trozo de papel arrugado y húmedo, que podría acabar hecho trizas, pero que a mí me dice mucho, y me ayudará a encontrarme con él.

No soy perfecto, ni poeta tan siquiera, sólo un condenado enamorado, cuyas ardientes lágrimas queman mi piel y brotan como manantiales de mis ojos, tejiendo ante mí un enorme manto de tristeza y desesperación; aquel cielo sin estrellas, aquel aura rojiza, carmesí y llena de pasión, desembocando en una condena, superior a mí y a mis fuerzas.
Mi cordura perderé, y mi energía sucumbirá a las poderosas garras de mi particular infierno, sí, ese que yo llamo y a la vez siento como amor venenoso. ¿De que me vale sentir dentro de mí esta rara y a la vez maravillosa sensación, si ya sé que aunque te busco, no apareces? Que la esperanza no me deje de lado, porque mi corazón me dice, que el amor puro no vale nada. Gavin



miércoles, 28 de marzo de 2012

Argumentario esquirol. Excusas para no ir a la huelga del 29M y respuestas

Según el Diccionario de la Real Academia Española.

esquirol.
1. adj. Dicho de una persona: Que se presta a ocupar el puesto de un huelguista.
2. adj. despect. Dicho de un trabajador: Que no se adhiere a una huelga.
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Argumento esquirol #1:
"No hago huelga porque no me lo puedo permitir".

Respuesta:
La reforma laboral supondrá con toda seguridad una rebaja generalizada de los salarios. Si no puedes permitirte dejar de ganar el sueldo de un día, menos podrás permitirte que te bajen el sueldo permanentemente, que te despidan gratis, o que si tienes 10 años trabajados en una empresa tu indemnización por despido pase a ser de 18900 euros a 7845, por poner un ejemplo.

Argumento esquirol #2:
"La huelga no servirá para nada".

Respuesta:
Todas las mejoras de los trabajadores se han conquistado historicamente a través de la lucha. Nadie nos ha regalado nada. Lo que está demostrado que no sirve para nada es no hacer nada. A la pregunta de si una huelga de un día será suficiente, la respuesta es que probablemente no. Es sólo el principio, pero es un paso muy importante. Si nos imponen la reforma laboral más dura de esta "democracia" y no respondemos de forma contundente las medidas sucesivas que tome el gobierno serán aún más demoledoras. Se puede y se debe tumbar esta reforma laboral.

Argumento esquirol #3:
"La huelga no soluciona nada".

Respuesta:
La huelga no es una solución, es el instrumento de presión más poderoso que hoy por hoy los trabajadores tenemos a nuestro alcance para hacer valer nuestros derechos ante una agresión totalmente injustificada. Por eso quien no se adhiere a una huelga perjudica gravemente al conjunto de los trabajadores, incluido a sí mismo.

Si la presión ejercida a través de una huelga no fuera tan importante ¿de dónde proviene el empeño de los empresarios en que los trabajadores no la secunden llegando a las amenazas y coacciones, que son delito? ¿Por qué motivo los medios de comunicación afines al gobierno tratan de desprestigiar la convocatoria de huelga? ¿Por qué la patronal exige y algunos partidos se están planteando legislar para limitar este derecho?

Argumento esquirol #4:
"No estoy de acuerdo con los sindicatos mayoritarios, por eso no hago huelga".

Respuesta:
A la convocatoria de huelga se han sumado decenas de sindicatos minoritarios de diversos sectores y de distintas ideologías. Es más, los primeros convocantes de esta huelga no fueron UGT y CC.OO. sino ELA-LAB en el País Vasco y CIG en Galicia. También se han sumado a la convocatoria los sindicatos CNT y CGT, la Intersindical-STE, USO, Solidaridad Obrera, partidos políticos tan dispares como IU, Esquerra, Compromis, Amaiur, BNG, Equo, asociaciones de consumidores como FACUA y organizaciones sociales como 15M, Juventud Sin Futuro, Democracia Real Ya etc. quienes no comparten la verticalidad de los sindicatos mayoritarios y son críticas con su labor de los últimos años pero aún así apoyan la convocatoria de huelga general del 29M.

Esta huelga es de todos los trabajadores y trabajadoras, de los estudiantes, desempleados, jóvenes, amas de casa, jubilados, de los consumidores. Es la huelga del 99% de la población, de todos los afectados por los recortes sociales y las pérdidas de poder adquisitivo y de derechos colectivos, no sólo de los sindicatos.

Los sindicatos CCOO y UGT han podido cometer muchos errores y criticarlos es lícito e incluso necesario. Pero los sindicatos entendidos como organizaciones de trabajadores que se unen para defender sus derechos e intereses son, indudablemente, el próximo muro a derribar por los poderes económicos. De ahí la campaña continuada de ataques y de desprestigio desde los medios de comunicación afines al gobierno de la que todos estamos siendo testigos.

Argumento esquirol #5:
"Hay libertad, cada uno puede hacer lo que quiera. Yo quiero ir a trabajar porque si hago huelga me descuentan x euros."

Respuesta:
No hay libertad porque te están coaccionando con una penalización económica. La libertad es otra cosa, no verte obligado a ceder a los chantajes de gobierno y empresarios a cambio del sueldo de un día.
Renunciar a derechos laborales históricos como la negociación colectiva por un puñado de euros es venderlos realmente barato.

Argumento esquirol #6:
"Hay libertad, cada uno puede hacer lo que quiera. Yo quiero ir a trabajar porque en mi empresa si haces huelga te miran mal y si luego hay que despedir a alguien seguro me despedirán a mí en vez de a otro".

Respuesta:
No hay libertad porque te están coaccionando con posibles represalias o con el despido. La libertad es otra cosa, no verte obligado a ceder a los chantajes de gobierno y empresarios renunciando a tu derecho constitucional a la huelga por miedo.

Argumento esquirol #7:
"La huelga tiene que ser indefinida, si no yo no la hago".

Respuesta:
Generalmente los partidarios de la huelga indefinida sabemos lo mucho que cuesta organizar y desarrollar una huelga general para que sea mayoritaria y exitosa y no empleamos un modelo de huelga concreto como excusa para no secundar una huelga general convocada con un gran consenso. Es improbable que una persona realmente dispuesta a secundar una huelga indefinida no estuviese dispuesta a secundar una huelga general de un día.

Argumento esquirol #8:
"Los piquetes presionan a la gente, obligándola a que haga huelga. Los trabajadores son libres de ir a trabajar un día de huelga."

Respuesta:
Si la libertad realmente tuviera tantos defensores nos iría bastante mejor de lo que nos va. En la mayoría de los casos quienes mantienen esa postura ocultan o defienden las coacciones y amenazas con que muchas empresas tratan de impedir los a trabajadores ejercer su derecho constitucional a la huelga y aceptan alegremente como algo normal que éstos se vean obligados a someterse al chantaje acudiendo a sus puestos de trabajo por miedo a perder sus empleos o el favor de sus jefes.

Los piquetes históricamente impedían que los empresarios contrataran personal para cubrir los puestos de los huelguistas y en la actualidad tratan de garantizar el derecho a huelga de aquellos que por presiones de las empresas no pueden ejercerlo. Los piquetes informativos apelan a la responsabilidad de los trabajadores, les informan de sus derechos, de los motivos de la huelga, y de las consecuencias negativas que tiene acudir ese día a sus puestos de trabajo. Los piquetes informativos están reconocidos legalmente: tienen y pueden ejercer su derecho a informar los días de huelga.

Recordemos además que el derecho al trabajo está reconocido en la Constitución también los días en los que no hay Huelga General aunque al gobierno no le interese lo más mínimo garantizar su cumplimiento y que también es un derecho fundamental de los trabajadores que ya están siendo despedidos como consecuencia de una reforma laboral injusta.

Argumento esquirol #9:
"Con las huelgas no se consigue nada" (Pero en caso de que se consiga algo, no renunciaré a ello).

Respuesta:
Las jornadas de 8 horas diarias o 48 semanales, la prestación por desempleo, las horas extraordinarias, el salario mínimo, la negociación colectiva, las vacaciones pagadas, la indemnización por despido, el permiso por maternidad o cualquiera de nuestros derechos conquistados que los trabajadores de hace 150 años desconocían por completo no se consiguieron a base de ejercer la "libertad para ir a trabajar" un día de huelga. Pese a ello no se tiene noticia de que ningún esquirol haya renunciado a ellos. Si se consigue hacer al gobierno rectificar y no aplicar esta reforma laboral que a todos nos afecta y perjudica los esquiroles no habrán hecho nada por conseguirlo pero se beneficiarán del esfuerzo colectivo. Para ellos esto debe de tener mucha lógica; para todos los demás carece de ella y no les hace parecer personas dignas, coherentes ni solidarias a nuestros ojos.

Argumento esquirol #10:
"Soy funcionario. La reforma laboral mí no me afecta."

Respuesta:
Con los recortes y la privatización de los servicios públicos y el deterioro de las condiciones laborales (y los que están por venir) de funcionarios, interinos y personal laboral de la administración pública tenemos motivos más que suficientes para secundar la huelga general, además de por solidaridad con el resto de trabajadores.

Si no secundamos mayoritariamente la huelga general no podremos quejarnos cuando el resto de la sociedad no nos apoye en nuestras revindicaciones por la supervivencia, la dignidad y los derechos laborales del sector público. Los despidos y las rebajas en los complementos del sueldo de los funcionarios así como la eliminación de pagas y sexenios están al caer. Además, mira a tu alrededor: padres, hermanos, hijos, familiares, amigos, vecinos, alumnos... ¿seguro que algo que afecta al 99% de la población no va contigo?

Argumento esquirol #11:
"Soy autónomo, a mí la reforma laboral no me afecta."

Respuesta:
Un menor salario y unas peores condiciones laborales para la mayoría de los clientes y usuarios de un pequeño comercio o empresa de servicios implica casi con toda seguridad un empeoramiento de las suyas, ya que nadie consume más ni contrata más servicios si bajan sus ingresos o si tiene miedo a perder su trabajo.

La mayoría de los trabajadores autónomos pueden repartirse el trabajo en otras jornadas sin que les afecte enormemente secundar un día de huelga.

Para los pequeños comerciantes abrir un día de huelga no supondrá una diferencia significativa ni una mejora sustancial en su pequeño negocio. Ni siquiera les procurará los ingresos de un día normal ya que el 29M también hay convocada una huelga de consumo. Sin embargo, muchos de sus clientes valorarían positivamente su solidaridad al secundar la huelga del 29M. En lugar de abrir un día que pocos van a comprar y muchos van a decidir no volver a hacerlo en establecimientos esquiroles puedes colocar en tu tienda un cartel que diga:

"Estimado cliente, en solidaridad con los trabajadores asalariados este comercio ha decido cerrar el día 29 de marzo por Huelga General. Creemos que la reforma laboral perjudica a la mayoría de nuestros clientes y a sus familias. Las grandes superficies abrirán, por ello le sugerimos que tenga en cuenta como consumidor a los establecimientos solidarios con los derechos de la mayoría. El día 30 estaremos de nuevo a su disposición. Disculpen las molestias."

Argumento esquirol #12:
"Estoy en paro, no puedo hacer huelga." o "Hay 5.000.000 de parados deseando trabajar, la huelga es para los que se la pueden permitir".

Respuesta:
Si estás en situación de desempleo la reforma laboral te afecta tanto o más que a los demás. Aunque algunos políticos se han atrevido a utilizarte como excusa para agredir los derechos del conjunto de los trabajadores lo cierto es que esta reforma laboral, como la propia patronal ha reconocido “no creará empleo a corto plazo” y "las cifras de paro se incrementarán durante 2012" por lo que es cuestionable que vaya a contribuir a mejorar en algo tu situación.

Sabemos que el objetivo de esta reforma laboral no es crear empleo sino sustituir empleo estable y con derechos por un empleo cada vez más precario pero que ofrezca unos datos de afiliación a la Seguridad Social que el gobierno pueda emplear para afirmar que hay menos paro. La calidad de vida de los trabajadores no aparece reflejada en esas estadísticas.

Por eso ahora se cuestiona tu derecho a percibir una prestación por desempleo y se te culpabiliza por tu situación de parado obligándote a realizar trabajos forzados (en beneficio de la comunidad, los llaman) y negándote la prestación por desempleo que te corresponde por derecho si rechazas tres ofertas de empresas de trabajo temporal (que ahora podrán actuar como oficinas del INEM) por muy precarias y mal remuneradas que sean, por poco que se ajusten a tu perfil profesional o por lejos que se encuentren de tu casa.

Además, si tienes finalmente la “suerte” de que una empresa te contrate tras un periodo de prueba de un año podrán volver a despedirte y no tendrás derecho a una indemnización. Gracias a la reforma laboral ha quedado instaurado el despido libre.

Durante la huelga se insiste mucho en que todas las personas tienen derecho a acudir, si así lo desean, a sus puestos de trabajo. Como sabes por experiencia, el resto de los días nadie se preocupa demasiado por garantizar a más de cinco millones de personas el derecho al trabajo que la propia Constitución les reconoce.

Un día de huelga general los trabajadores en activo tienen la posibilidad de secundarla no acudiendo a sus puestos de trabajo, pero una huelga activa admite mucha más participación que esa y todos los trabajadores en situación de desempleo pueden y deben sumarse a ella defendiendo junto al resto los derechos de todos.

Como trabajador en situación de desempleo puedes participar en la huelga de consumo no comprando, ni contratando ningún servicio, no circulando ni repostando, no utilizando el transporte ni otros servicios públicos que no sean de emergencia. Puedes participar reduciendo al máximo tu consumo de teléfono, agua, gas y electricidad.

Puedes afiliarte y participar en los piquetes informativos de los sindicatos u otras organizaciones sociales, en las campañas de información y otras actividades que promueven las asambleas de barrio del 15M, puedes incluso visitar tu último puesto de trabajo, saludar a tus antiguos compañeros y tratar de concienciarles de lo importante que es esta huelga y de explicarles cómo esta reforma laboral les perjudica tanto como a ti.

Usa todo tu potencial, tu inteligencia y tu alegría para defender unos derechos que son tuyos y que son de todos. Si no luchas por ellos, nadie más lo hará por ti.

Argumento esquirol #13:
"Ya, pero este gobierno tiene mayoría absoluta, la gente les ha votado y por tanto pueden hacer lo que quieran. Que yo haga huelga no cambiará nada".

Respuesta:
Los votos recibidos en unas elecciones no legitiman a un gobierno para lanzar un ataque tan brutal a los derechos de la mayoría de la ciudadanía. Además aspectos esenciales de esta reforma laboral como puede ser el abaratamiento del despido no aparecen en el programa electoral del PP y por tanto NADIE los ha votado. De hecho varios representantes de este partido negaron públicamente tanto durante la última legislatura como durante su campaña electoral que fueran a abaratar o a facilitar el despido.
El gobierno ha ocultado información deliberadamente antes de las elecciones y ha mentido a los ciudadanos sobre sus verdaderas intenciones.

Si la sociedad se pronuncia al unísono contra una reforma laboral injusta un gobierno democrático está obligado a escuchar y a obedecer.

Huelga General 29M: Tú decides.

Si la huelga del 29M es un éxito rotundo y el gobierno no rectifica, quedará totalmente deslegitimado. Eso tendría un coste político elevadísimo, abriría la puerta a más huelgas generales, e incluso podría forzar la dimisión del gobierno. En cualquier caso le garantizaría un varapalo electoral. Si por el contrario una huelga general de un día no consigue un paro total el gobierno saldrá reforzado, la posibilidad de una movilización más contundente por parte de la sociedad quedará anulada y la puerta a más recortes y a mayores abusos (si cabe) contra la mayoría de los ciudadanos (estudiantes, pensionistas, funcionarios, interinos, trabajadores del sector privado, parados) quedará abierta.

¿Qué seguimiento tuvieron las anteriores huelgas generales? Por qué se convocaron? Quién gobernaba?
Todas las respuestas aquí :)
http://estaticos.20minutos.es/infografias/huelgas/

Aqui teneis un listado de empresas españolas que están coaccionando con amenazas y sanciones de algún modo a sus trabajadores para que no vayan a la huelga.
http://29msinmiedo.tumblr.com/listadodeempresas
Si es tu caso puedes añadirlo anónimamente.
http://29msinmiedo.tumblr.com

sábado, 18 de febrero de 2012

El Gato Negro, por Edgar Allan Poe (Texto completo)


No espero ni pido que alguien crea en el extraño aunque simple relato que me dispongo a escribir. Loco estaría si lo esperara, cuando mis sentidos rechazan su propia evidencia. Pero no estoy loco y sé muy bien que esto no es un sueño. Mañana voy a morir y quisiera aliviar hoy mi alma. Mi propósito inmediato consiste en poner de manifiesto, simple, sucintamente y sin comentarios, una serie de episodios domésticos. Las consecuencias de esos episodios me han aterrorizado, me han torturado y, por fin, me han destruido. Pero no intentaré explicarlos. Si para mí han sido horribles, para otros resultarán menos espantosos que barrocos. Más adelante, tal vez, aparecerá alguien cuya inteligencia reduzca mis fantasmas a lugares comunes; una inteligencia más serena, más lógica y mucho menos excitable que la mía, capaz de ver en las circunstancias que temerosamente describiré, una vulgar sucesión de causas y efectos naturales.
Desde la infancia me destaqué por la docilidad y bondad de mi carácter. La ternura que abrigaba mi corazón era tan grande que llegaba a convertirme en objeto de burla para mis compañeros. Me gustaban especialmente los animales, y mis padres me permitían tener una gran variedad. Pasaba a su lado la mayor parte del tiempo, y jamás me sentía más feliz que cuando les daba de comer y los acariciaba. Este rasgo de mi carácter creció conmigo y, cuando llegué a la virilidad, se convirtió en una de mis principales fuentes de placer. Aquellos que alguna vez han experimentado cariño hacia un perro fiel y sagaz no necesitan que me moleste en explicarles la naturaleza o la intensidad de la retribución que recibía. Hay algo en el generoso y abnegado amor de un animal que llega directamente al corazón de aquel que con frecuencia ha probado la falsa amistad y la frágil fidelidad del hombre.




Me casé joven y tuve la alegría de que mi esposa compartiera mis preferencias. Al observar mi gusto por los animales domésticos, no perdía oportunidad de procurarme los más agradables de entre ellos. Teníamos pájaros, peces de colores, un hermoso perro, conejos, un monito y un gato.

Este último era un animal de notable tamaño y hermosura, completamente negro y de una sagacidad asombrosa. Al referirse a su inteligencia, mi mujer, que en el fondo era no poco supersticiosa, aludía con frecuencia a la antigua creencia popular de que todos los gatos negros son brujas metamorfoseadas. No quiero decir que lo creyera seriamente, y sólo menciono la cosa porque acabo de recordarla.

Plutón -tal era el nombre del gato- se había convertido en mi favorito y mi camarada. Sólo yo le daba de comer y él me seguía por todas partes en casa. Me costaba mucho impedir que anduviera tras de mí en la calle.

Nuestra amistad duró así varios años, en el curso de los cuales (enrojezco al confesarlo) mi temperamento y mi carácter se alteraron radicalmente por culpa del demonio. Intemperancia. Día a día me fui volviendo más melancólico, irritable e indiferente hacia los sentimientos ajenos. Llegué, incluso, a hablar descomedidamente a mi mujer y terminé por infligirle violencias personales. Mis favoritos, claro está, sintieron igualmente el cambio de mi carácter. No sólo los descuidaba, sino que llegué a hacerles daño. Hacia Plutón, sin embargo, conservé suficiente consideración como para abstenerme de maltratarlo, cosa que hacía con los conejos, el mono y hasta el perro cuando, por casualidad o movidos por el afecto, se cruzaban en mi camino. Mi enfermedad, empero, se agravaba -pues, ¿qué enfermedad es comparable al alcohol?-, y finalmente el mismo Plutón, que ya estaba viejo y, por tanto, algo enojadizo, empezó a sufrir las consecuencias de mi mal humor.

Una noche en que volvía a casa completamente embriagado, después de una de mis correrías por la ciudad, me pareció que el gato evitaba mi presencia. Lo alcé en brazos, pero, asustado por mi violencia, me mordió ligeramente en la mano. Al punto se apoderó de mí una furia demoníaca y ya no supe lo que hacía. Fue como si la raíz de mi alma se separara de golpe de mi cuerpo; una maldad más que diabólica, alimentada por la ginebra, estremeció cada fibra de mi ser. Sacando del bolsillo del chaleco un cortaplumas, lo abrí mientras sujetaba al pobre animal por el pescuezo y, deliberadamente, le hice saltar un ojo. Enrojezco, me abraso, tiemblo mientras escribo tan condenable atrocidad.

Cuando la razón retornó con la mañana, cuando hube disipado en el sueño los vapores de la orgía nocturna, sentí que el horror se mezclaba con el remordimiento ante el crimen cometido; pero mi sentimiento era débil y ambiguo, no alcanzaba a interesar al alma. Una vez más me hundí en los excesos y muy pronto ahogué en vino los recuerdos de lo sucedido.

El gato, entretanto, mejoraba poco a poco. Cierto que la órbita donde faltaba el ojo presentaba un horrible aspecto, pero el animal no parecía sufrir ya. Se paseaba, como de costumbre, por la casa, aunque, como es de imaginar, huía aterrorizado al verme. Me quedaba aún bastante de mi antigua manera de ser para sentirme agraviado por la evidente antipatía de un animal que alguna vez me había querido tanto. Pero ese sentimiento no tardó en ceder paso a la irritación. Y entonces, para mi caída final e irrevocable, se presentó el espíritu de la perversidad. La filosofía no tiene en cuenta a este espíritu; y, sin embargo, tan seguro estoy de que mi alma existe como de que la perversidad es uno de los impulsos primordiales del corazón humano, una de las facultades primarias indivisibles, uno de esos sentimientos que dirigen el carácter del hombre. ¿Quién no se ha sorprendido a sí mismo cien veces en momentos en que cometía una acción tonta o malvada por la simple razón de que no debía cometerla? ¿No hay en nosotros una tendencia permanente, que enfrenta descaradamente al buen sentido, una tendencia a transgredir lo que constituye la Ley por el solo hecho de serlo? Este espíritu de perversidad se presentó, como he dicho, en mi caída final. Y el insondable anhelo que tenía mi alma de vejarse a sí misma, de violentar su propia naturaleza, de hacer mal por el mal mismo, me incitó a continuar y, finalmente, a consumar el suplicio que había infligido a la inocente bestia. Una mañana, obrando a sangre fría, le pasé un lazo por el pescuezo y lo ahorqué en la rama de un árbol; lo ahorqué mientras las lágrimas manaban de mis ojos y el más amargo remordimiento me apretaba el corazón; lo ahorqué porque recordaba que me había querido y porque estaba seguro de que no me había dado motivo para matarlo; lo ahorqué porque sabía que, al hacerlo, cometía un pecado, un pecado mortal que comprometería mi alma hasta llevarla -si ello fuera posible- más allá del alcance de la infinita misericordia del Dios más misericordioso y más terrible.

La noche de aquel mismo día en que cometí tan cruel acción me despertaron gritos de: "¡Incendio!" Las cortinas de mi cama eran una llama viva y toda la casa estaba ardiendo. Con gran dificultad pudimos escapar de la conflagración mi mujer, un sirviente y yo. Todo quedó destruido. Mis bienes terrenales se perdieron y desde ese momento tuve que resignarme a la desesperanza.

No incurriré en la debilidad de establecer una relación de causa y efecto entre el desastre y mi criminal acción. Pero estoy detallando una cadena de hechos y no quiero dejar ningún eslabón incompleto. Al día siguiente del incendio acudí a visitar las ruinas. Salvo una, las paredes se habían desplomado. La que quedaba en pie era un tabique divisorio de poco espesor, situado en el centro de la casa, y contra el cual se apoyaba antes la cabecera de mi lecho. El enlucido había quedado a salvo de la acción del fuego, cosa que atribuí a su reciente aplicación. Una densa muchedumbre habíase reunido frente a la pared y varias personas parecían examinar parte de la misma con gran atención y detalle. Las palabras "¡extraño!, ¡curioso!" y otras similares excitaron mi curiosidad. Al aproximarme vi que en la blanca superficie, grabada como un bajorrelieve, aparecía la imagen de un gigantesco gato. El contorno tenía una nitidez verdaderamente maravillosa. Había una soga alrededor del pescuezo del animal.

Al descubrir esta aparición -ya que no podía considerarla otra cosa- me sentí dominado por el asombro y el terror. Pero la reflexión vino luego en mi ayuda. Recordé que había ahorcado al gato en un jardín contiguo a la casa. Al producirse la alarma del incendio, la multitud había invadido inmediatamente el jardín: alguien debió de cortar la soga y tirar al gato en mi habitación por la ventana abierta. Sin duda, habían tratado de despertarme en esa forma. Probablemente la caída de las paredes comprimió a la víctima de mi crueldad contra el enlucido recién aplicado, cuya cal, junto con la acción de las llamas y el amoniaco del cadáver, produjo la imagen que acababa de ver.

Si bien en esta forma quedó satisfecha mi razón, ya que no mi conciencia, sobre el extraño episodio, lo ocurrido impresionó profundamente mi imaginación. Durante muchos meses no pude librarme del fantasma del gato, y en todo ese tiempo dominó mi espíritu un sentimiento informe que se parecía, sin serlo, al remordimiento. Llegué al punto de lamentar la pérdida del animal y buscar, en los viles antros que habitualmente frecuentaba, algún otro de la misma especie y apariencia que pudiera ocupar su lugar.

Una noche en que, borracho a medias, me hallaba en una taberna más que infame, reclamó mi atención algo negro posado sobre uno de los enormes toneles de ginebra que constituían el principal moblaje del lugar. Durante algunos minutos había estado mirando dicho tonel y me sorprendió no haber advertido antes la presencia de la mancha negra en lo alto. Me aproximé y la toqué con la mano. Era un gato negro muy grande, tan grande como Plutón y absolutamente igual a éste, salvo un detalle. Plutón no tenía el menor pelo blanco en el cuerpo, mientras este gato mostraba una vasta aunque indefinida mancha blanca que le cubría casi todo el pecho.

Al sentirse acariciado se enderezó prontamente, ronroneando con fuerza, se frotó contra mi mano y pareció encantado de mis atenciones. Acababa, pues, de encontrar el animal que precisamente andaba buscando. De inmediato, propuse su compra al tabernero, pero me contestó que el animal no era suyo y que jamás lo había visto antes ni sabía nada de él.

Continué acariciando al gato y, cuando me disponía a volver a casa, el animal pareció dispuesto a acompañarme. Le permití que lo hiciera, deteniéndome una y otra vez para inclinarme y acariciarlo. Cuando estuvo en casa, se acostumbró a ella de inmediato y se convirtió en el gran favorito de mi mujer.

Por mi parte, pronto sentí nacer en mí una antipatía hacia aquel animal. Era exactamente lo contrario de lo que había anticipado, pero -sin que pueda decir cómo ni por qué- su marcado cariño por mí me disgustaba y me fatigaba. Gradualmente, el sentimiento de disgusto y fatiga creció hasta alcanzar la amargura del odio. Evitaba encontrarme con el animal; un resto de vergüenza y el recuerdo de mi crueldad de antaño me vedaban maltratarlo. Durante algunas semanas me abstuve de pegarle o de hacerlo víctima de cualquier violencia; pero gradualmente -muy gradualmente- llegué a mirarlo con inexpresable odio y a huir en silencio de su detestable presencia, como si fuera una emanación de la peste.

Lo que, sin duda, contribuyó a aumentar mi odio fue descubrir, a la mañana siguiente de haberlo traído a casa, que aquel gato, igual que Plutón, era tuerto. Esta circunstancia fue precisamente la que lo hizo más grato a mi mujer, quien, como ya dije, poseía en alto grado esos sentimientos humanitarios que alguna vez habían sido mi rasgo distintivo y la fuente de mis placeres más simples y más puros.

El cariño del gato por mí parecía aumentar en el mismo grado que mi aversión. Seguía mis pasos con una pertinencia que me costaría hacer entender al lector. Dondequiera que me sentara venía a ovillarse bajo mi silla o saltaba a mis rodillas, prodigándome sus odiosas caricias. Si echaba a caminar, se metía entre mis pies, amenazando con hacerme caer, o bien clavaba sus largas y afiladas uñas en mis ropas, para poder trepar hasta mi pecho. En esos momentos, aunque ansiaba aniquilarlo de un solo golpe, me sentía paralizado por el recuerdo de mi primer crimen, pero sobre todo -quiero confesarlo ahora mismo- por un espantoso temor al animal.

Aquel temor no era precisamente miedo de un mal físico y, sin embargo, me sería imposible definirlo de otra manera. Me siento casi avergonzado de reconocer, sí, aún en esta celda de criminales me siento casi avergonzado de reconocer que el terror, el espanto que aquel animal me inspiraba, era intensificado por una de las más insensatas quimeras que sería dado concebir. Más de una vez mi mujer me había llamado la atención sobre la forma de la mancha blanca de la cual ya he hablado, y que constituía la única diferencia entre el extraño animal y el que yo había matado. El lector recordará que esta mancha, aunque grande, me había parecido al principio de forma indefinida; pero gradualmente, de manera tan imperceptible que mi razón luchó durante largo tiempo por rechazarla como fantástica, la mancha fue asumiendo un contorno de rigurosa precisión. Representaba ahora algo que me estremezco al nombrar, y por ello odiaba, temía y hubiera querido librarme del monstruo si hubiese sido capaz de atreverme; representaba, digo, la imagen de una cosa atroz, siniestra..., ¡la imagen del patíbulo! ¡Oh lúgubre y terrible máquina del horror y del crimen, de la agonía y de la muerte!

Me sentí entonces más miserable que todas las miserias humanas. ¡Pensar que una bestia, cuyo semejante había yo destruido desdeñosamente, una bestia era capaz de producir tan insoportable angustia en un hombre creado a imagen y semejanza de Dios! ¡Ay, ni de día ni de noche pude ya gozar de la bendición del reposo! De día, aquella criatura no me dejaba un instante solo; de noche, despertaba hora a hora de los más horrorosos sueños, para sentir el ardiente aliento de la cosa en mi rostro y su terrible peso -pesadilla encarnada de la que no me era posible desprenderme- apoyado eternamente sobre mi corazón.

Bajo el agobio de tormentos semejantes, sucumbió en mí lo poco que me quedaba de bueno. Sólo los malos pensamientos disfrutaban ya de mi intimidad; los más tenebrosos, los más perversos pensamientos. La melancolía habitual de mi humor creció hasta convertirse en aborrecimiento de todo lo que me rodeaba y de la entera humanidad; y mi pobre mujer, que de nada se quejaba, llegó a ser la habitual y paciente víctima de los repentinos y frecuentes arrebatos de ciega cólera a que me abandonaba.

Cierto día, para cumplir una tarea doméstica, me acompañó al sótano de la vieja casa donde nuestra pobreza nos obligaba a vivir. El gato me siguió mientras bajaba la empinada escalera y estuvo a punto de tirarme cabeza abajo, lo cual me exasperó hasta la locura. Alzando un hacha y olvidando en mi rabia los pueriles temores que hasta entonces habían detenido mi mano, descargué un golpe que hubiera matado instantáneamente al animal de haberlo alcanzado. Pero la mano de mi mujer detuvo su trayectoria. Entonces, llevado por su intervención a una rabia más que demoníaca, me zafé de su abrazo y le hundí el hacha en la cabeza. Sin un solo quejido, cayó muerta a mis pies.

Cumplido este espantoso asesinato, me entregué al punto y con toda sangre fría a la tarea de ocultar el cadáver. Sabía que era imposible sacarlo de casa, tanto de día como de noche, sin correr el riesgo de que algún vecino me observara. Diversos proyectos cruzaron mi mente. Por un momento pensé en descuartizar el cuerpo y quemar los pedazos. Luego se me ocurrió cavar una tumba en el piso del sótano. Pensé también si no convenía arrojar el cuerpo al pozo del patio o meterlo en un cajón, como si se tratara de una mercadería común, y llamar a un mozo de cordel para que lo retirara de casa. Pero, al fin, di con lo que me pareció el mejor expediente y decidí emparedar el cadáver en el sótano, tal como se dice que los monjes de la Edad Media emparedaban a sus víctimas.

El sótano se adaptaba bien a este propósito. Sus muros eran de material poco resistente y estaban recién revocados con un mortero ordinario, que la humedad de la atmósfera no había dejado endurecer. Además, en una de las paredes se veía la saliencia de una falsa chimenea, la cual había sido rellenada y tratada de manera semejante al resto del sótano. Sin lugar a dudas, sería muy fácil sacar los ladrillos en esa parte, introducir el cadáver y tapar el agujero como antes, de manera que ninguna mirada pudiese descubrir algo sospechoso.

No me equivocaba en mis cálculos. Fácilmente saqué los ladrillos con ayuda de una palanca y, luego de colocar cuidadosamente el cuerpo contra la pared interna, lo mantuve en esa posición mientras aplicaba de nuevo la mampostería en su forma original. Después de procurarme argamasa, arena y cerda, preparé un enlucido que no se distinguía del anterior y revoqué cuidadosamente el nuevo enladrillado. Concluida la tarea, me sentí seguro de que todo estaba bien. La pared no mostraba la menor señal de haber sido tocada. Había barrido hasta el menor fragmento de material suelto. Miré en torno, triunfante, y me dije: "Aquí, por lo menos, no he trabajado en vano".

Mi paso siguiente consistió en buscar a la bestia causante de tanta desgracia, pues al final me había decidido a matarla. Si en aquel momento el gato hubiera surgido ante mí, su destino habría quedado sellado, pero, por lo visto, el astuto animal, alarmado por la violencia de mi primer acceso de cólera, se cuidaba de aparecer mientras no cambiara mi humor. Imposible describir o imaginar el profundo, el maravilloso alivio que la ausencia de la detestada criatura trajo a mi pecho. No se presentó aquella noche, y así, por primera vez desde su llegada a la casa, pude dormir profunda y tranquilamente; sí, pude dormir, aun con el peso del crimen sobre mi alma.

Pasaron el segundo y el tercer día y mi atormentador no volvía. Una vez más respiré como un hombre libre. ¡Aterrado, el monstruo había huido de casa para siempre! ¡Ya no volvería a contemplarlo! Gozaba de una suprema felicidad, y la culpa de mi negra acción me preocupaba muy poco. Se practicaron algunas averiguaciones, a las que no me costó mucho responder. Incluso hubo una perquisición en la casa; pero, naturalmente, no se descubrió nada. Mi tranquilidad futura me parecía asegurada.

Al cuarto día del asesinato, un grupo de policías se presentó inesperadamente y procedió a una nueva y rigurosa inspección. Convencido de que mi escondrijo era impenetrable, no sentí la más leve inquietud. Los oficiales me pidieron que los acompañara en su examen. No dejaron hueco ni rincón sin revisar. Al final, por tercera o cuarta vez, bajaron al sótano. Los seguí sin que me temblara un solo músculo. Mi corazón latía tranquilamente, como el de aquel que duerme en la inocencia. Me paseé de un lado al otro del sótano. Había cruzado los brazos sobre el pecho y andaba tranquilamente de aquí para allá. Los policías estaban completamente satisfechos y se disponían a marcharse. La alegría de mi corazón era demasiado grande para reprimirla. Ardía en deseos de decirles, por lo menos, una palabra como prueba de triunfo y confirmar doblemente mi inocencia.

-Caballeros -dije, por fin, cuando el grupo subía la escalera-, me alegro mucho de haber disipado sus sospechas. Les deseo felicidad y un poco más de cortesía. Dicho sea de paso, caballeros, esta casa está muy bien construida... (En mi frenético deseo de decir alguna cosa con naturalidad, casi no me daba cuenta de mis palabras). Repito que es una casa de excelente construcción. Estas paredes... ¿ya se marchan ustedes, caballeros?... tienen una gran solidez.

Y entonces, arrastrado por mis propias bravatas, golpeé fuertemente con el bastón que llevaba en la mano sobre la pared del enladrillado tras de la cual se hallaba el cadáver de la esposa de mi corazón.

¡Que Dios me proteja y me libre de las garras del archidemonio! Apenas había cesado el eco de mis golpes cuando una voz respondió desde dentro de la tumba. Un quejido, sordo y entrecortado al comienzo, semejante al sollozar de un niño, que luego creció rápidamente hasta convertirse en un largo, agudo y continuo alarido, anormal, como inhumano, un aullido, un clamor de lamentación, mitad de horror, mitad de triunfo, como sólo puede haber brotado en el infierno de la garganta de los condenados en su agonía y de los demonios exultantes en la condenación.

Hablar de lo que pensé en ese momento sería locura. Presa de vértigo, fui tambaleándome hasta la pared opuesta. Por un instante el grupo de hombres en la escalera quedó paralizado por el terror. Luego, una docena de robustos brazos atacaron la pared, que cayó de una pieza. El cadáver, ya muy corrompido y manchado de sangre coagulada, apareció de pie ante los ojos de los espectadores. Sobre su cabeza, con la roja boca abierta y el único ojo como de fuego, estaba agazapada la horrible bestia cuya astucia me había inducido al asesinato y cuya voz delatadora me entregaba al verdugo. ¡Había emparedado al monstruo en la tumba!


lunes, 6 de febrero de 2012

Vom Eigenen Schiksal (Del propio destino)

Das Leben schaut' mich mit seinen Spiegel-Augen an, körnte es aus in den Händen eine Traube voller Zeit.Vor jener vollen Augen und auf dem Tagesstrand verließ Ich Ekel und Verstand, Erinnerung ohne Licht, die Umstände und der fällige Respekt zu Nichts. Ich schaute das Leben an und gab Ich ihm mein Schicksal.


La vida me miraba con sus ojos de espejo desgranando en sus manos un racimo de tiempo.
Antes esos ojos plenos y a la orilla del día dejé hastío y cordura,la memoria sin luz,las circunstancias
y el debido respeto hacia la nada.Y mirando a la vida le entregué mi destino.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Bertolt Brecht, Der Kirschdieb

DER KIRSCHDIEB

An einem frühen Morgen, lange vor Hahnenschrei
Wurde ich geweckt durch ein Pfeifen und ging zum Fenster.
Auf meinem Kirschbaum –Dämmerung füllte den Garten–
Saß ein junger Mann mit geflickter Hose
Und pflückte lustig meine Kirchen. Mich sehend
Nickter er mir zu. Mit beiden Händen
Holte er die Kirschen von den Zweigen in seine Taschen.
Noch eine ganze Zeit lang, als ich wieder in meiner Bettstatt lag
Hörte ich sein lustiges kleines Lied pfeifen.


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EL LADRÓN DE CEREZAS

Una mañana temprano, mucho antes del canto del gallo,
me despertó un silbido y fui a la ventana.
En mi cerezo -el amanecer llenaba el jardín-
se sentaba un mozo con los pantalones remendados,
que recogía alegre mis cerezas. Al verme
me saludó con la cabeza. Con una y otra mano
pasaba las cerezas de las ramas a sus bolsillos.
Aún mucho rato después, de nuevo en mi lecho,
escuchaba el silbido de su alegre cancioncilla.

Bertolt Brecht

lunes, 31 de octubre de 2011

ABER DA LIEGT nun mein Engel in meinem Bett.
Reiners echter, ganzer, strahlendster, schönster Engel.
Schläfrig und abwesend und verträumt,


lustern und lüstern und leicht.


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PERO AHORA YACE el ángel en mi cama.
De Rainer, el verdadero, perfecto, más brillante, más hermoso ángel.
Adormecido y ausente y soñado,

lucérico y lascivo y ligero

CHRISTIAN UETZ, Das Sternbild Versingt (La constelación en fuga)

martes, 23 de agosto de 2011

Zum Geburtstag für mich!!

Photobucket

SWEETEST PERFECTION


The sweetest perfection
To call my own
The slightest correction
Couldn't finely hone
The sweetest infection
Of body and mind
The sweetest injection
Of any kind

I stop and I stare too much
Afraid that I care too much
And I hardly dare to touch
For fear that the spell may be broken
When I need a drug in me
And it brings out the thug in me
Feel something tugging me
Then I want the real thing not tokens

The sweetest perfection...

Things you'd expect to be
Having effect on me
Pass undectedly
But everyone knows what has got me
Takes me completely
Touches you sweetly
Reaches so deeply
I know that nothing can stop me

Sweetest perfection
An offer was made
An assorted collection
But I wouldn't trade

The sweetest perfection...

Takes me completely
Touches you sweetly
Reaches so deeply
Nothing can stop me

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Gracias Andrea, por este maravilloso blend para "festejar" mis 21 años =)


miércoles, 17 de agosto de 2011

Walking In My Shoes- DEPECHE MODE (1993)

http://www.youtube.com/watch?v=-4YEW8uibkY&ob=av2e



I would tell you about the things they put me through
The pain I've been subjected to
But the Lord himself would blush
The countless feasts laid at my feet
Forbidden fruits for me to eat
But I think your pulse would start to rush

Now I'm not looking for absolution
Forgiveness for the things I do
But before you come to any conclusions
Try walking in my shoes
Try walking in my shoes

You'll stumble in my footsteps
Keep the same appointments I kept
If you try walking in my shoes
If you try walking in my shoes


Morality would frown upon
Decency look down upon
The scapegoat fate's made of me
But I promise now, my judge and jurors
My intentions couldn't have been purer
My case is easy to see

I'm not looking for a clearer conscience
Peace of mind after what I've been through
And before we talk of repentance
Try walking in my shoes
Try walking in my shoes

You'll stumble in my footsteps
Keep the same appointments I kept
If you try walking in my shoes
If you try walking in my shoes
Try walking in my shoes


Now I'm not looking for absolution
Forgiveness for the things I do
But before you come to any conclusions
Try walking in my shoes
Try walking in my shoes

You'll stumble in my footsteps
Keep the same appointments I kept
If you try walking in my shoes
You'll stumble in my footsteps
Keep the same appointments I kept
If you try walking in my shoes
Try walking in my shoes
If you try walking in my shoes
Try walking in my shoes


domingo, 7 de agosto de 2011

Zur Sonne (hacia el sol)

El camino que nos distanciaba de aquella cabaña era grande, muy grande. Una cabaña que habíamos abandonado tres días antes, en busca de nuevos lugares, recuerdos que alojar en nuestra mente para el resto de nuestras cortas vidas. Él, a cuestas con la vieja guitarra acústica color negro azabache que su padre le regaló cuando era niño; yo, en cambio, cargando con un montón de buenos, y claro, malos momentos nacidos en aquella pequeña y ahora un poco frágil construccion de madera, perdida en un bosque,prácticamente en medio de la nada.

Pasados unos 40 kilómetros, Patrick se percató de que nos habíamos extraviado. Sí, extraviados en un bosque oscuro en el que solamente escuchábamos, a punto de esconderse el sol por completo, el temible ulular de los búhos y lechuzas, y algún que otro grillo. Marion temblaba de frío, y no me quitaba la mirada de encima, con esos ojos azules llorosos, no solo del frío invernal, también del miedo a no poder volver a casa, al calor de la lumbre, con su familia. Optamos por sentarnos en una enorme roca situada en una zona totalmente llana, desprovista de todo tipo de árboles. Por el momento, todo parecía mejorar un poco la situación; una fuerte ventisca procedente del norte se llevó las buenas sensaciones que estábamos empezando a experimentar, lo cual me llevó a un estado primero de confusión, y luego de muy mal humor, ya que ninguno sabíamos si nuestros cuerpos a punto de convertirse en auténticos témpanos de hielo podrían aguantar una noche mas a la intemperie.

La pequeña Marion cayó exhausta a causa del latigazo del gélido viento. A medida que el cielo se cubría de estrellas y pasaba a velocidad de la luz una estrella fugaz, pude ver que Patrick también estaba temblando y palideciendo,con su piel acercándose a un tono mármol. Decidimos los tres abrazarnos hasta que saliera de nuevo el sol. Mientras tanto, Marion respiraba sin fuerzas, y sin apenas moverse de donde se tumbó siete horas antes, en busca de un ápice de calor que parecia no llegar nunca hasta que no apareció el primer rayo de sol de la mañana tras la enorme montaña que el día anterior pateamos hasta la extenuacion.

sábado, 9 de julio de 2011

Der Himmel über uns (el cielo sobre nosotros)

Eines Tages wie ein anderer kam, in dem die Wolken schienen mit den Händen gereicht zu werden. An diesem Tag war die Frau schwache, weiße Haare rahmten sein junges Runzeln bedecktes Gesicht. Sie konnte nicht seinen Körper vereinigen. Sein Sohn wurde vor ihrer Seite niedergekniet.

- Mein Sohn ... werden Sie zu mir versprechen, dass Sie jemals nicht herabsehen werden? Werden Sie es zu mir, Liebling versprechen? Ihre müde Stimme wisperte.

- Ja, liebe Mutter.

Das Kind schloß das Augen überwältigt in Tränen mit seinen Händen. Er fühlte jede dieser Tränen. Einige Tränen, die jede Pore seiner Haut verbrannten.

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Venía un día como otro cualquiera, en el que parecía que las nubes podían alcanzarse con las manos. Durante ese día, la mujer estaba débil, el cabello blanco cubría su rostro enmarcado por las arrugas. Su hijo se encontraba arrodillado a su lado.

-Hijo mío, ¿me prometerás que nunca mirarás abajo? ¿me lo prometerás?- Susurraba su voz cansada.

- Si, querida madre.

El niño cerró esos ojos llenos de lágrimas con sus manos, él sentía cada una de esas lágrimas. Unas lágrimas que quemaban cada poro de su piel.

miércoles, 22 de junio de 2011

der Mahlstrom der Liebe

A ti, mi dulce tormento, te escribo:

Tras haber hablado contigo, una vez más, me veo sumergida en la niebla de un oscuro océano que nos separa cada vez más. Y en mi cabeza, de forma inevitable, rebota el eco de tu voz, de tus palabras, aquellas que en un momento muy concreto de mi vida, me llegaron al corazón y se me quedaron grabadas para siempre.
Sin embargo, cada vez que te observo con mi habitual y obsesivo detenimiento, me doy cuenta enseguida de que ya no eres aquel niño a punto de convertirse en hombre, enamorado de una supuesta princesa de cuentos de hadas: te has convertido en un individuo que se encuentra con todos los placeres que la vida le puede dar, totalmente anulados; has pasado mucho tiempo meditando y sopesando todas las cosas buenas y malas que esta relación nos ha regalado. ¿Y qué conclusión he podido alcanzar de todo esto? Tú mismo creaste una enorme muralla que provoca que ese amor y cariño mutuos que nos profesábamos día a día, con nuestros más y nuestros menos, vaya languideciendo, y a punto de rozar la línea que separa la salvación y la extinción del amor.
Oh, claro, pobre de mí, ¿Por qué no fui capaz de ver mucho antes que tus besos, tus caricias, eran un farol, totalmente infundados y basados en una mentira que tú mismo te creaste y en la que tú mismo creías? ¿Por qué, durante tanto tiempo, estuve ignorando a la sombra de la duda, que planeaba siempre por encima de nuestras cabezas, y que finalmente acabó por instalarse de manera inexorable en tu corazón? Mi regreso a tu vida, como bien me hiciste observar, fue toda una decepción para ti. A pesar de encontrarme enamorada perdida de un príncipe lejano que tiempo atrás me robo el corazón, me hiciste ver lo inmaduro e insensible que eres. Tus constantes dudas y vacilaciones por intentar reencontrarnos una vez más, me han hecho sentirme capaz de dar por hecho que seguirías toda la vida con esta relación idílica, pero yo necesito algo a lo que poder agarrarme sin tambalearme, que me arropen unos brazos, y unos labios que me besen hasta quedarme exhausta.



¿Falta de decisión? Con toda probabilidad sea otra de las causas clave de que nuestro amor se diluya tan rápido. ¿Es éste otro de los sueños de una hipotética noche de verano? Así es. Por ello, para no hacerte ningún mal, y menos aún, que mi corazón se rompa en mil pedazos desiguales, guardo este recuerdo: el amor que, de una forma u otra, me endulzará los labios con el néctar que un día derramaste en mí, y que será capaz de aliviar mi alma. Y, ¿Por qué no?, me siento orgullosa de haber amado y haber sido amada por un caballero venido de un lejano y desconocido lugar: solamente pido a Dios que, el momento en que entremos en un lugar que ni tu ni yo conocemos, podamos seguir juntos en la eternidad, y juntos brillar como el sol, dentro del firmamento. Así es como he decidido que esta relación ha llegado a un límite que solamente tú has rebasado, aun siendo plenamente consciente de que tu recuerdo seguirá acompañándome hasta mi final. Ni las más violentas agonías de mil noches en soledad podrán borrarme tu estigma.


Aquí estamos, tú y yo, en el vórtice del amor.

lunes, 2 de mayo de 2011

Somos perlas encerradas

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Tú y yo, dos almas incomprendidas, vivíamos en Wainwright, aquella ciudad que dimos por sentada que era la ideal en todos los ámbitos, no sé si aun la recuerdas. Allí, la estupidez no tenía cabida, no tenía motivos para mostrarse al resto del mundo y echar a andar por sus angostas y empedradas calles, por las que corría la ennegrecida agua de la lluvia ácida.

En este extraño pero, en cierta medida, hermoso lugar, pasamos una generosa parte de nuestra vida en común. Un lugar que, a medida que caminábamos con ligero paso sobre sus resbaladizos y húmedos adoquines, nos invitaba a meditar acerca de la vida, a hacer caso a nuestra conciencia, y también, a confundirnos entre aquellas personas consideradas por ellas mismas ‘de otra especie’, y evitar sentirnos ridiculizados ante una evidencia tan dolorosa, la ignorancia de aquellos a los que ambos siempre habíamos considerado 'semejantes' a nosotros.

Sin embargo, esta pequeña pero vasta ciudad duró el tiempo que tardaron todos sus puentes en venirse abajo y la furia del mar arrastrase sus restos hechos añicos. Inevitablemente, la vulgaridad y una fuerte pesadumbre se apoderaron de esta ciudad y probablemente, de todo el universo. Aquella expresión abstracta que en un momento dado denominábamos inteligencia, fue arrastrada sin piedad por el mar de la ignominia, de la deshonra.

Entretanto, pudimos darnos cuenta casi al tiempo, que solamente el amor que nos profesábamos entre ambos era aquello que, al fin y al cabo, era lo único que cobraba cierto sentido. Oh, si, nuestras vidas, de forma inevitable, fueron selladas en un compromiso: permanecer juntos hasta que la ardiente llama que se alojaba entre nuestros cuerpos se apagase por sí sola, y para siempre.

Como cada sábado por la tarde, vengo a verte. Cierto, tú ya no eres capaz de ver de nuevo la potente y cegadora luz del sol, aquella que te dejó en tu curtida piel un beso de terciopelo, y la lluvia ha dado un toque de humedad a tus secos párpados. Sin embargo, te encuentro muy mejorada. Cuando regrese para verte, te deleitaré con historias de aquella ciudad que, hace 25 años, vio nacer una poderosa, azulada y resplandeciente llama entre nosotros dos, representando aquel fuerte amor que ahora tenemos enterrado en una tierra poblada de romero, amapolas y pensamientos, ajenos a nuestras vivencias. Wainwright, esta ciudad, siempre nuestra.


Adriana